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Lettre Ummite#853

"Carta Ummo 853"

29/04/18 permite refutar sin una crítica más cuidadosa la verdad de sus afirmaciones. En efecto: Frente a estas serias dudas, se encuentra la fabulosa realidad de sus extraños aparatos que revelan la posesión de algunas técnicas desconocidas actualmente en los ámbitos científicos oficiales, la inteligencia excepcional de estos hombres unida a su increíble erudición, y la conducta desconcertante de algunos individuos que están aportándome una serie de conocimientos en el campo de la Neurofisiología ignorados por los especialistas que hoy están a la vanguardia de este apasionante sector del conocimiento. ¿Qué conclusión podemos deducir de su conducta a la vista de los hechos? Lógicamente he elaborado una serie de hipótesis que he tenido que ir rechazando progresivamente ante mi propia conciencia de su inconsistencia. Comprenderán que parecería pueril atribuirles el carácter de bromistas, o de simples alienados con delirios de tipo paranoide. Tampoco resiste la más ligera crítica catalogarlos como miembros de alguna organización o secta secreta, y nunca se ha podido inferir por su conducta que pertenezcan a un cuerpo determinado de un Poder extranjero, que operara secretamente en otras naciones. Debemos, por tanto, guardar mucha prudencia antes de aceptar cualquier hipótesis hasta que tras más tiempo, sus reacciones puedan ofrecernos argumentos más sólidos con los cuales poner en cuestión su identidad. Por otra parte, tengo serias dudas respecto a la información que nuestro Gobierno posee sobre sus actividades, como piensa nuestro joven amigo. Una noticia de tal trascendencia termina filtrándose a través de los departamentos administrativo-técnicos y trasciende rápidamente. Me he ocupado de realizar algunas encuestas en este sentido, y no he obtenido el menor dato que pueda corroborar esta posibilidad. A la vista de todos estos hechos, y como supongo que ustedes, como yo, pueden estar interesados en la resolución de este auténtico enigma, estimo que podríamos acordar en mi domicilio o en otro lugar adecuado, una reunión confidencial. En ella: intercambio previo de informaciones y juicios, ya que es muy lógico esperar que entre nosotros aportemos datos desconocidos para el resto del grupo, juzgaríamos la oportunidad de enviar un informe detallado a la Administración del Estado con la aportación de todos los datos y pruebas testimoniales que tengamos en mano. Innecesario es indicar que el envío del informe estaría condicionado a la obtención del “quórum” de los asistentes, que será necesario asegurarnos de que estos supuestos hombres de “Umo” no nos envíen previamente una prohibición formal de enviar dicho informe, y que considero necesario invitar a la reunión a escritores, periodistas, etc., sobre quienes tenemos información de que han mantenido contactos con ellos. Considero evidente advertirles que la opinión pública no debe tener acceso a esta información, y en este punto estoy de acuerdo con el juicio de mi respetable colega norteamericano. El pueblo, como ustedes saben, adoptaría una actitud de escepticismo estúpido, o se entregaría a manifestaciones exaltadas de credulidad, histeria colectiva e incluso a una evaluación supersticiosa de los hechos. Espero, por tanto, dirigirme a ustedes en un futuro inmediato sin la necesidad de esta prudente reserva y anonimato, tan pronto como nuestro Joven Experto pueda comunicarme los nombres de todos nosotros. Gesto que parece depender de una autorización previa que espera sea consentida por ellos. Quiero terminar esta larga memoria saludándolos con afecto. Realmente lamento no conocerlos para poder dialogar ampliamente con ustedes. Esta carta será entregada al joven varias veces citado para que la haga llegar a sus manos. Quedo su s.s. (NdT: Abreviatura tradicional de Su Servidor) 851 / 1373